28 de septiembre de 2026
Para qué sirve un deshumidificador y cómo funciona
Qué hace exactamente un deshumidificador, cómo saca el agua del aire, qué problemas resuelve y cuáles no. Con compresor y sin compresor, explicado sin tecnicismos.
Un deshumidificador hace una sola cosa: sacar agua del aire. Lo aspira, le quita parte del vapor que lleva y lo devuelve más seco. Parece poco, pero ese vapor es el que se convierte en gotas en las ventanas, en moho en las esquinas y en olor a cerrado en el armario. Esta guía explica qué resuelve, qué no y cómo lo hace por dentro.
Qué problemas resuelve un deshumidificador
Todo lo que viene de tener demasiado vapor de agua en el aire. Lo normal en una casa es una humedad relativa de entre el 40 y el 60 %. Por encima del 65 o 70 % sostenido empiezan los problemas:
- Condensación en las ventanas por la mañana, sobre todo en invierno.
- Moho en esquinas, juntas de la ducha, detrás de los muebles pegados a la pared.
- Olor a humedad en armarios, trasteros, baños sin ventana.
- Ropa que no seca cuando la tiendes dentro, o que seca con olor.
- Ácaros y alergias: los ácaros se multiplican con humedad alta.
- Sensación de frío húmedo: a la misma temperatura, el aire húmedo se siente más frío y la calefacción rinde menos.
En todos esos casos el deshumidificador baja la humedad a un nivel sano y el problema remite en días.
Qué no resuelve
Si el agua entra desde fuera, el deshumidificador no es la solución
Hay tres tipos de humedad. El deshumidificador sirve para la condensación, que es la más común. No sirve para la filtración (agua que entra por una grieta, una teja rota o una tubería) ni para la capilaridad (agua que sube del suelo por los muros). En esos dos casos extraerá litros sin parar y el problema seguirá: primero hay que arreglar la causa. Cómo distinguirlas, en nuestra guía de humedades.
Cómo funciona por dentro
El principio es el mismo que empañar un espejo con el aliento: el aire caliente y húmedo suelta agua al tocar algo frío. Un deshumidificador crea una superficie fría dentro del aparato y hace pasar el aire por ella.
- Aspira el aire de la habitación con un ventilador.
- Lo hace pasar por una superficie fría. El vapor se condensa en gotas, igual que en el cristal de la ventana.
- Las gotas caen al depósito. Cuando se llena, el aparato se apaga solo; o, con una manguera al desagüe, no hay que vaciarlo nunca.
- El aire sale seco y algo más cálido, porque recupera el calor que ha cedido al enfriarse.
La diferencia entre unos modelos y otros está en cómo consiguen esa superficie fría. Hay dos formas.
Con compresor
Un compresor mueve un gas refrigerante por un serpentín, exactamente igual que en una nevera. El serpentín se queda muy frío y condensa mucho vapor. Es la tecnología de los deshumidificadores "de verdad": sacan de 10 a 20 litros al día y bajan la humedad de una habitación o de una casa entera. A cambio, se oyen (como una nevera, entre 45 y 48 dB) y consumen entre 300 y 450 W mientras trabajan.
Sin compresor (Peltier)
Una placa electrónica se enfría por un lado al pasar la corriente. No hay gas ni compresor: es un ventilador y una placa. Por eso es pequeño, casi silencioso y consume lo que una bombilla. Pero saca como mucho un litro al día: sirve para un armario, un baño pequeño o una caravana, no para una humedad seria.
Si dudas entre los dos, en la portada están las diferencias explicadas con datos.
El higrostato: la pieza que lo hace cómodo
Los modelos con compresor llevan higrostato: fijas la humedad que quieres (por ejemplo, 50 %) y el aparato trabaja hasta llegar, se para, y arranca otra vez si vuelve a subir. Así no está encendido todo el día ni gasta de más. Los Peltier van sin higrostato: se encienden y se apagan a mano.
Cuánta agua saca de verdad
Los "litros al día" de la etiqueta se miden en condiciones de laboratorio, con el aire a 30 °C y 80 % de humedad. En una casa normal, a 20 °C y 65 %, un aparato de 16 litros saca entre 4 y 8 litros al día. Es normal y suficiente: una familia de cuatro genera entre 10 y 15 litros de vapor al día entre respirar, cocinar, ducharse y secar ropa, y buena parte sale por la ventilación.
Lo que importa es que la cifra de la etiqueta sea proporcional al espacio. Como orientación, con los cuatro modelos que vendemos:
DRYOS 11 l/día · hasta 15 m²Sin compresor69,95 €Ver ficha →
DRYOS 1212 l/día · hasta 20 m²Con compresor164,95 €Ver ficha →
DRYOS 1616 l/día · hasta 30 m²Con compresor209,95 €Ver ficha →
DRYOS 2020 l/día · hasta 35 m²Con compresor239,95 €Ver ficha →En resumen
- Un deshumidificador saca vapor del aire y lo convierte en agua en un depósito.
- Resuelve condensación, moho, olor a humedad y ropa que no seca. No resuelve filtraciones ni capilaridad.
- Con compresor para habitaciones y casas; sin compresor para armarios y espacios pequeños.
- El higrostato hace que trabaje solo lo necesario.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve un deshumidificador?
Para bajar la humedad del aire de una estancia y mantenerla entre el 40 y el 60 %. Con eso dejan de empañarse las ventanas, el moho deja de crecer, la ropa seca dentro de casa y desaparece el olor a humedad.
¿Cómo funciona un deshumidificador?
Aspira el aire de la habitación, lo enfría hasta que el vapor se condensa en gotas, recoge esas gotas en un depósito y devuelve el aire seco. Los de compresor enfrían con un circuito como el de una nevera; los Peltier, con una placa electrónica.
¿Un deshumidificador quita el moho?
Impide que siga creciendo, porque el moho necesita humedad alta. El que ya hay en la pared hay que limpiarlo. Y si la humedad viene de una filtración o sube del suelo, primero hay que arreglar eso.
¿Y qué deshumidificador necesito?
Cuatro modelos, de 1 a 20 litros al día. Te explicamos en qué se diferencian, con compresor y sin él, para que elijas tú.